Crear una empresa en Chile implica mucho más que registrar un nombre y comenzar a vender. Desde el inicio aparecen decisiones sobre el tipo de sociedad, los participantes, el capital y la actividad económica, además de obligaciones legales y tributarias que pueden cambiar según las características del negocio.
Una elección incorrecta en esta etapa puede generar trámites adicionales, costos innecesarios o dificultades posteriores para incorporar socios, emitir documentos tributarios y obtener los permisos requeridos para operar.
Por esta razón, conocer previamente cada alternativa permite avanzar con mayor claridad y evitar errores durante la formalización. En esta guía revisaremos cómo crear una empresa en Chile, qué aspectos considerar previamente y cuáles son las principales gestiones para dejarla formalmente constituida y lista para operar.
¿Quiénes pueden crear una empresa en Chile?
En Chile se pueden constituir una empresa o sociedad las personas naturales y jurídicas, así como las personas extranjeras que cumplan con los requisitos establecidos para participar en su constitución.
De forma general, se debe considerar lo siguiente:
- Ser mayor de 18 años, salvo los casos de menores adultos que cuenten con autorización especial de la justicia ordinaria.
- Contar con RUT para participar en la constitución; en el caso de los extranjeros sin RUN, es posible solicitar un RUT de inversionista extranjero ante el SII.
- Actuar mediante un representante legal debidamente facultado cuando participe una persona jurídica.
- Firmar la constitución con Firma Electrónica Avanzada o realizar el trámite ante notario cuando corresponda.
En el caso de los menores adultos, se considera esta categoría desde los 14 años para los hombres y 12 años para las mujeres, siempre que cuenten con la autorización correspondiente. Para más información sobre este requisito, se puede consultar el portal oficial Tu Empresa en un Día.
¿Qué debes definir antes de crear una empresa?
Antes de iniciar el proceso de constitución en Chile, conviene establecer algunos aspectos clave que servirán como base para formalizar el negocio correctamente y elegir la modalidad más adecuada según sus características.
1. Tipo de empresa o sociedad que se constituirá
El primer aspecto consiste en elegir la estructura jurídica que tendrá la empresa o sociedad. Esta decisión dependerá del número de participantes, la forma en que se administrará el negocio, la responsabilidad que asumirán sus integrantes y la posibilidad de incorporar nuevos socios o accionistas en el futuro.
Actualmente, se puede constituir una empresa o sociedad por las siguientes 8 modalidades en Chile:
- Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (E.I.R.L.)
- Sociedad de Responsabilidad Limitada (Ltda. o SRL)
- Sociedad por Acciones (SpA)
- Sociedad Anónima Cerrada (S.A.)
- Sociedad Anónima de Garantía Recíproca (S.A.G.R.)
- Sociedad Colectiva Comercial (SCC)
- Sociedad en Comandita Simple (SCS)
- Sociedad en Comandita por Acciones (SCA)
Cada modalidad tiene requisitos y características propias, por lo que su elección dependerá del tipo de empresa que se quiera constituir y de las necesidades de sus participantes.
2. Participación de socios o accionistas
En segunda instancia, las personas interesadas deben definir quiénes participarán en la empresa y cuál será la responsabilidad o participación de cada integrante dentro de su constitución.
Esta definición puede variar según el número de participantes y el tipo de sociedad elegido, ya que pueden intervenir en calidad de socios o accionistas.
Por ejemplo, una Sociedad de Responsabilidad Limitada puede estar conformada por entre 2 y 50 socios, mientras que una Sociedad por Acciones (SpA) puede constituirse con uno o más accionistas.
3. Capital necesario para constituir la empresa
Antes de realizar la constitución se debe definir el capital que tendrá la empresa y los aportes que realizará cada socio o accionista, cuando corresponda.
En Chile no existe un capital mínimo general para constituir una empresa. Sin embargo, es recomendable establecer un monto acorde con las necesidades iniciales del negocio y los recursos que se requerirán para comenzar a operar.
Aunque el costo de formalizar una empresa en Chile puede ubicarse entre los $200.000 y $400.000 pesos chilenos cuando se utiliza el método tradicional, este valor dependerá de los trámites y gestiones que se requieran.
En cambio, al realizar el mismo proceso mediante Empresa en un Día, los gastos asociados pueden reducirse considerablemente y bordear entre los $5.000 y $20.000, dependiendo de los trámites adicionales que correspondan.
Una vez iniciadas las operaciones, también será necesario mantener un control adecuado de los recursos y comprender el rol de la contabilidad dentro de la empresa.
4. Actividad económica o giro de la empresa
Por último, se debe definir la actividad económica o giro de la empresa, según los productos que se comercializará, los servicios que prestará o las operaciones que desarrollará.
Según la actividad que desarrolle la empresa, el giro puede clasificarse en tres tipos principales:
- Giro comercial: compra y venta de productos, como una tienda de ropa, supermercado o distribuidora.
- Giro industrial: producción o transformación de materias primas, como una fábrica de muebles, alimentos o materiales de construcción.
- Giro de servicios: prestación de servicios a personas o empresas, como una consultora, agencia de marketing, estudio contable o empresa de transporte.
Una misma empresa también puede desarrollar más de un giro cuando combina distintas actividades dentro de su operación.

¿Cómo crear una empresa en Chile paso a paso?
El proceso para crear una empresa en Chile comprende distintas etapas, desde la elección de la modalidad de constitución hasta la obtención de los permisos necesarios para comenzar a operar.
Cada paso cumple una función específica dentro de la formalización legal, tributaria y administrativa del negocio.
1. Elección de la modalidad para constituir la empresa
Actualmente, en Chile existen dos vías principales para constituir una empresa o sociedad: el régimen simplificado mediante Tu Empresa en un Día y el régimen tradicional, a través de escritura pública ante notario.
Las principales diferencias entre ambas modalidades son:
- Tu Empresa en un Día: destaca por su proceso más rápido, simplificado y con menores costos asociados.
- Régimen tradicional: permite una constitución más personalizada mediante escritura pública, pero implica más trámites, mayores costos y un proceso más extenso.
En definitiva, ambas modalidades son válidas para constituir una empresa y la elección dependerá de las características de cada caso.
Por ejemplo, el régimen tradicional puede resultar más conveniente cuando participan inversionistas extranjeros, ya que existe una estructura societaria más compleja o el negocio proyecta incorporar nuevos socios y escalar en el futuro.
2. Constitución y registro legal de la empresa
Una vez definida la modalidad, corresponde realizar la constitución legal de la empresa, incorporando información como la razón social, actividad, capital, socios o accionistas y forma de administración.
El procedimiento dependerá de la vía seleccionada:
2.1. Constitución mediante Tu Empresa en un Día
En esta modalidad, la constitución se realiza a través del Registro de Empresas y Sociedades, completando un formulario electrónico con los antecedentes de la empresa y de sus participantes.
Una vez ingresada la información, el documento debe ser firmado por quienes corresponda. Si cuentan con Firma Electrónica Avanzada, pueden hacerlo directamente en la plataforma; caso contrario, es posible realizar la firma ante notario.
2.2 Constitución mediante el régimen tradicional
En el régimen tradicional, la constitución comienza con la elaboración y firma de la escritura correspondiente ante notario, donde quedan establecidos los principales antecedentes y acuerdos de la sociedad.
Posteriormente, se debe elaborar un extracto de la escritura, realizar su inscripción en el Registro de Comercio correspondiente y efectuar la publicación en el Diario Oficial, de acuerdo con los requisitos aplicables al tipo de sociedad.
3. Registro del inicio de actividades ante el SII
Una vez constituida la empresa, corresponde informar al Servicio de Impuestos Internos (SII) el inicio de sus actividades económicas. Este trámite formaliza el comienzo de las operaciones y se realiza mediante una declaración jurada en el sitio web del organismo.
Durante el proceso se deben informar antecedentes como:
- Fecha de inicio de las actividades.
- Actividad o actividades económicas que desarrollará la empresa.
- Domicilio principal y lugar donde se realizarán las operaciones.
- Datos de identificación y representación de la empresa, cuando corresponda(RUT, razón social, etc.)
En este ámbito, es importante aclarar que el domicilio puede variar según el giro de la empresa, ya que el SII puede aceptar una oficina virtual para actividades como agencias de marketing, mientras que negocios como restaurantes, manufactura o producción deben informar un domicilio tributario donde desarrollen sus operaciones.
4. Obtención de la Clave Tributaria y el e-RUT de la empresa
Posteriormente a la constitución, la empresa debe contar con una Clave Tributaria, otorgada por el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Esta permite acceder a los servicios en línea del organismo y realizar distintos trámites tributarios, entre ellos gestionar la emisión de facturas electrónicas, boletas y otros documentos tributarios, además de presentar declaraciones y actualizar antecedentes.
En el caso de sociedades con participación extranjera, puede ser necesario designar y acreditar a un representante legal en Chile para realizar dicho tramite.
Por otro lado, el e-RUT corresponde a la cédula electrónica que identifica tributariamente a la empresa y puede utilizarse en distintas gestiones, como compras, trámites bancarios, postulaciones a fondos y otras operaciones administrativas.
5. Acreditación del giro o actividad que desarrollará la empresa
Cuando la empresa necesite emitir facturas electrónicas u otros documentos que otorguen derecho a crédito fiscal de IVA, el SII puede solicitar una verificación de actividad para comprobar que el giro declarado corresponde efectivamente a las operaciones que realizará.
Este trámite no aplica de la misma forma a todas las empresas, ya que dependerá de la actividad declarada y de los documentos tributarios que necesite emitir.
6. Obtención de permisos, autorizaciones y patentes municipales
Como último paso, la empresa debe obtener los permisos y autorizaciones necesarios para desarrollar su actividad, los cuales pueden variar según el giro, el tipo de establecimiento y la comuna donde opere.
Recordemos que una patente municipal acredita que la empresa puede desarrollar su actividad comercial en una comuna determinada.
Su valor se calcula, por regla general, sobre el capital propio declarado por la empresa y suele pagarse de forma semestral. Mantener este permiso vigente permite evitar intereses, multas u otras sanciones asociadas al incumplimiento.
Uno de estos casos se presenta cuando la empresa funciona en un local o establecimiento físico, ya que puede requerir una patente comercial y acreditar el cumplimiento de condiciones sanitarias, estructurales, ambientales u otras exigencias aplicables según el rubro.
¿Necesitas ayuda para constituir tu empresa en Chile?
Aun después de revisar cada etapa, pueden surgir dudas sobre los requisitos, documentos o pasos necesarios para completar correctamente la creación de una empresa en Chile. En estos casos, una asesoría personalizada puede ayudar a definir qué modalidad conviene utilizar y cómo avanzar con cada trámite.
En Home Pymes podemos ayudarte, ya que contamos con especialistas en creación de empresas que te acompañarán durante todo el proceso de constitución y formalización, especialmente si buscas utilizar el régimen simplificado de Tu Empresa en un Día.
Una vez formalizado el negocio, también puedes apoyarte en diferentes sistemas de gestión para pymes para organizar sus procesos, información y operaciones para agilizar procesos administrativos.
Conclusión
Crear una empresa en Chile requiere tomar varias decisiones antes de iniciar el proceso formal. Entre ellas se encuentran la elección de la estructura jurídica, la participación de los socios, el capital y el giro que desarrollará el negocio.
Posteriormente comienza la etapa de formalización, que incluye la constitución legal, el inicio de actividades ante el SII, los trámites tributarios y la obtención de los permisos correspondientes.
El tiempo necesario para completar estos procedimientos puede variar según el tipo de empresa, su actividad y la modalidad de constitución elegida.
Una vez que la empresa comienza a operar, también deberá cumplir con nuevas responsabilidades administrativas, contables y laborales. En los casos donde se incorporen trabajadores, por ejemplo, será necesario formalizar correctamente cada contrato de trabajo y mantener al día las obligaciones asociadas a la relación laboral.